Cuatro soles sorprenden en Alaska
¿Qué observaron los habitantes en el cielo?
Habitantes de distintas zonas de Alaska presenciaron un fenómeno visual inusual cuando el cielo mostró lo que parecían ser cuatro soles al mismo tiempo. Varias personas captaron el momento en video y fotografías, las cuales circularon rápidamente en redes sociales. De inmediato, las imágenes despertaron asombro, comentarios y teorías entre usuarios que no habían visto algo similar antes.
Sin embargo, especialistas aclararon que no ocurrió un evento astronómico fuera de lo común. En realidad, el espectáculo correspondió a un fenómeno óptico natural que depende de las condiciones atmosféricas. Aun así, la claridad con la que se observaron los puntos luminosos generó sorpresa entre la población local y observadores ocasionales del cielo.
Además, el suceso reforzó el interés por los fenómenos atmosféricos que suelen pasar desapercibidos, pero que en ocasiones se manifiestan con una intensidad poco habitual.
¿Por qué se formaron “soles” adicionales?
El fenómeno recibe el nombre de parhelio y ocurre cuando la luz solar atraviesa cristales de hielo suspendidos en la atmósfera. Estas partículas se encuentran, principalmente, en nubes altas tipo cirros, comunes en regiones de clima frío.
En consecuencia, los cristales, con forma hexagonal, refractan y reflejan la luz como si fueran pequeños prismas. Este proceso crea puntos brillantes a ambos lados del Sol real, alineados de forma horizontal. En situaciones particulares, el efecto se intensifica y puede dar la impresión de que hay más de dos reflejos, como ocurrió en este caso.
Por lo tanto, la combinación de temperatura baja, altitud adecuada y orientación específica de los cristales permitió que el parhelio se observara con mayor nitidez de lo habitual.
¿Es común este fenómeno en Alaska?
Aunque la ciencia conoce el parhelio, su aparición no ocurre todos los días. No obstante, regiones como Alaska presentan condiciones favorables debido a sus temperaturas extremas y a la frecuente presencia de nubes altas con hielo en suspensión.
A pesar de ello, cada manifestación mantiene un carácter especial, ya que la intensidad y simetría varían según el entorno atmosférico. Por esta razón, incluso observadores experimentados consideran extraordinarios estos episodios cuando resultan tan visibles.
Finalmente, el evento recordó que la naturaleza sigue ofreciendo escenas impactantes sin necesidad de explicaciones complejas. Lejos de la ciencia ficción, este tipo de imágenes surge de principios básicos de la física de la luz, demostrando que los cielos aún guardan la capacidad de sorprender a quienes se detienen a observarlos.